mucha agua bajo el puente
Hace mucho tiempo que no escribo acá, es curioso porque es el momento en el que más necesito desahogarme.
Tengo tanto que contar, pero no encuentro las palabras adecuadas para decirlo, hay una bomba dentro de mi que cada día me va aniquilando, no sé cómo llegó ahí y en que momento comenzó a hacerme daño.
Pero si se que mis ojos antes brillaban y ahora parecen una pared desteñida, creo que siempre he estado equivocada pensando que las horugas se convierten en mariposas, pero hoy creo que es al revés, de un día para otro una mariposa despierta siendo una horuga. Inmóvil, fatigada, sin ganas de vivir y sin poder volar.
Mis ojos que antes fueron reflejo de emociones, hoy son mudos, mis labios son sordos y mi cabeza sólo piensa que no hay salida en éste callejón.
Tengo tanto que contar, pero no encuentro las palabras adecuadas para decirlo, hay una bomba dentro de mi que cada día me va aniquilando, no sé cómo llegó ahí y en que momento comenzó a hacerme daño.
Pero si se que mis ojos antes brillaban y ahora parecen una pared desteñida, creo que siempre he estado equivocada pensando que las horugas se convierten en mariposas, pero hoy creo que es al revés, de un día para otro una mariposa despierta siendo una horuga. Inmóvil, fatigada, sin ganas de vivir y sin poder volar.
Mis ojos que antes fueron reflejo de emociones, hoy son mudos, mis labios son sordos y mi cabeza sólo piensa que no hay salida en éste callejón.


